Investigadores de la Universidad de Granada han demostrado que si se extrae el tubo digestivo del pescado inmediatamente después de su captura, justo en el mismo barco, baja más de un 40% la presencia de anisakis, un parásito nocivo para la salud de las personas.
El estudio ha comparado la presencia de parásitos en peces enteros y peces eviscerados, es decir, aquellos a los que se les ha extraído el tubo digestivo a bordo del barco tras su captura, informa la Universidad de Granada.