Según un informe de AECOC para el MAPA, el 62% de las empresas españolas cuenta con una estrategia contra el desperdicio alimentario, aunque la preparación varía según el tamaño: el 79% de las grandes compañías dispone de planes y convenios de donación con ONGs, frente al 48% y 42% respectivamente en pymes.
Así, las empresas ya aplican la jerarquía que marca la nueva Ley de Prevención de la Pérdida y el Desperdicio Alimentario, priorizando el consumo humano: el 47% de los alimentos no comercializados se dona y un 13% se destina a coproductos.
España es el cuarto país de la UE que menos desperdicia (90 kg/persona al año frente a los 132 kg de la media europea), mejorando notablemente en la última década.