Un estudio internacional liderado por la Universidad Nacional de Australia advierte que la Antártida está experimentando cambios abruptos y potencialmente irreversibles debido al calentamiento global, con consecuencias graves para los ecosistemas, los océanos y las comunidades costeras de todo el mundo.
Entre los riesgos destacan el colapso de la Capa de Hielo de la Antártida Occidental, elevando el nivel del mar y afectando ciudades costeras; la pérdida de hielo marino, que acelera el calentamiento regional; los impactos sobre la fauna; y la alteración de corrientes oceánicas.
Así, los investigadores subrayan que la única forma de limitar los impactos catastróficos es reducir urgentemente las emisiones de gases de efecto invernadero y mantener el calentamiento global lo más cercano posible a 1,5 °C, junto con medidas de adaptación global.