Las empresas están pasando de promesas a resultados medibles en sostenibilidad, y la digitalización se ha convertido en una herramienta clave para lograrlo. Así, tecnologías como el IoT, la inteligencia artificial o los sistemas de gestión digital permiten optimizar recursos, reducir desperdicios, garantizar trazabilidad y alinear operaciones con los ODS.
El concepto de “inteligencia sostenible” se centra en aplicar la tecnología estratégicamente a toda la cadena de valor para generar impacto ambiental y empresarial. De esta forma, iniciativas como encuestas sectoriales buscan recopilar experiencias y tendencias que impulsen una industria más responsable y resiliente.