Los consumidores españoles no se fían aún de que la inflación no le vaya a dar más quebraderos de cabeza en tiempos venideros. Pese a que en la actualidad el indicador ha aflojado su ritmo se sitúa en el 2,3% en el caso de los alimentos, parece que muchos ciudadanos recuerdan todavía cuando en 2023 el IPC ligado a la compra registró cotas históricas cercanas al 17%.