Europa ha registrado en 2025 las emisiones de carbono por incendios forestales más altas de los últimos 23 años, con 12,9 megatoneladas liberadas, según datos del programa europeo Copernicus. La mayor parte procede de los incendios en España y Portugal, que concentraron tres cuartas partes del total europeo, impulsados por las olas de calor y el cambio climático.
Expertos advierten que estas emisiones agravan la contaminación atmosférica y la exposición a partículas nocivas (PM10 y PM2,5), lo que refuerza la necesidad de mejorar las estrategias de prevención, mitigación y adaptación ante futuros incendios.