Cambiar de banco de forma frecuente en busca del mejor postor se ha convertido en un hábito para los consumidores. Si los españoles antes eran algo más reticentes, sobre todo por el lío que conllevaban los recibos y en algunos casos por una cuestión puramente sentimental, en la actualidad, con la proliferación de la banca online se han simplificado mucho los procesos y ya no supone ningún esfuerzo adicional mover tus ahorros a otra entidad financiera.