El almuerzo de media mañana suele ser a menudo un momento subestimado, a pesar de que juega un papel fundamental en el desarrollo saludable de los niños. Según la Federación Española de Nutrición (FEN), el almuerzo de media mañana debería aportar entre un 10% y un 15% del total calórico diario.
Este refrigerio debe aportar la energía suficiente para seguir realizando las actividades del resto de la mañana y tiene que complementar el desayuno que han hecho en casa. Además, debe contar con la cantidad suficiente y debe ser fácil de ingerir para que se la puedan tomar en el corto periodo de tiempo que dura el recreo y, además, no les ocupe todo el tiempo y puedan jugar.