La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) ha publicado dos informes que evalúan el progreso de la economía circular en Europa, confirmando que la transición avanza de forma constante, aunque persisten importantes retos.
Según los mismos, aunque el continente dispone de políticas sólidas, financiación y conocimiento, y casi la mitad de los residuos generados se reciclan, los flujos de materiales siguen siendo mayoritariamente lineales y el consumo de recursos se mantiene entre los más altos del mundo, superando los límites sostenibles. Además, subrayan la necesidad de mejorar la pureza y eficiencia de los materiales reciclados, promoviendo sistemas de recogida separados, tecnologías de clasificación avanzadas y el uso de materiales reciclables en nuevos productos.