El fenómeno de las franquicias de clínicas estéticas o dentales que cierran inesperadamente, dejando a sus clientes en la estacada, suma un nuevo y desolador capítulo en Tenerife. Un centenar de personas se han visto afectadas por el cierre repentino de 360 Clínics, una franquicia que contaba con tres centros en la isla, en tres de los grandes Centros Comerciales del área metropolitana. Los clientes denuncian ser víctimas de una presunta estafa, ya que se ven obligados a seguir pagando tratamientos financiados que han quedado incompletos o que ni siquiera han comenzado, una situación que ha generado una ola de indignación y desconcierto.