España pone en marcha un paquete de 2.000 millones para acelerar la descarbonización y reforzar la competitividad industrial con el objetivo de avanzar en un modelo energético más limpio y consolidar el liderazgo industrial y tecnológico del país.
El plan financia cuatro áreas clave: cadena de valor renovable, integración de energías limpias, movilidad eléctrica y soluciones térmicas innovadoras. Incluye grandes inversiones en tecnologías renovables, hidrógeno, almacenamiento y adaptación de puertos, además de nuevos programas Moves.