El Ministerio de Consumo ha anunciado este lunes que va a iniciar una campaña de investigación de las “posibles rebajas engañosas” que puedan suceder durante el Black Friday, que se celebrará el próximo 28 de noviembre y en los días previos. Así, el departamento que dirige Pablo Bustinduy va a acometer una “monitorización masiva de precios para detectar rebajas fraudulentas”, es decir, vigilar que las empresas no suban el precio de los productos antes de esta campaña comercial para luego rebajarlo a su precio original, lo que transmite una falsa sensación de poder comprar un producto con un precio reducido. Bustinduy ha asegurado en conferencia de prensa que las sanciones graves pueden ascender a “entre cuatro y seis veces el beneficio obtenido” mediante estas técnicas y que “las empresas que intenten ganar dinero engañando a los consumidores van a pagar por ello”.