En la COP30, varios ministros expresaron un fuerte respaldo a la propuesta de Brasil para incluir formalmente en las negociaciones una hoja de ruta global para eliminar progresivamente los combustibles fósiles, un paso clave para limitar el calentamiento a 1,5 °C. Países como Alemania, Reino Unido, Colombia y Kenia apoyaron la iniciativa.
Así, durante la jornada, jóvenes de distintos países compartieron testimonios sobre los impactos actuales del cambio climático y exigieron una mayor participación, especialmente de comunidades indígenas, así como financiamiento directo y menos burocrático. Además, líderes indígenas destacaron el papel esencial de sus comunidades en la protección del Amazonas y reclamaron que la transición energética sea justa, inclusiva y respetuosa con los territorios.