A medida que noviembre avanza, la expectación por el Black Friday, que este año culminará el viernes 29 de noviembre, crece exponencialmente. Los escaparates y las páginas web se llenan de promesas de descuentos irresistibles, creando una atmósfera de urgencia consumista. Sin embargo, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha lanzado, un año más, una contundente advertencia que busca desmantelar lo que considera una mentira generalizada: la mayoría de las ofertas no son tales. Lejos de ser una jornada de ahorro masivo, para muchos comercios se ha convertido en una sofisticada estrategia de marketing basada en la manipulación de precios y el engaño al consumidor. La OCU insiste en que la única defensa real para el comprador es la información y la desconfianza proactiva, recomendando una acción sencilla pero crucial: empezar a monitorizar desde ahora los precios de los productos deseados para no caer en la trampa.