La Dirección General de Consumo recuerda a la ciudadanía que es esencial ejercer un consumo responsable, de forma que se dé prioridad a la calidad, la seguridad, la salud, y sobre todo a la protección de nuestros derechos como personas consumidoras y usuarias. Por ello, desde la Junta de Andalucía recalcan que estos derechos solamente están garantizados si acudimos al comercio seguro.
Los derechos de las personas consumidoras (información a través del etiquetado, reclamaciones, arbitraje, garantía, etcétera) se ven socavados cuando se compran productos en el comercio ilegalmente, además de suponer un evidente riesgo para la seguridad y la salud.