El 43% de los españoles reconoce que está reduciendo el consumo de dulces, y el 47% afirma que intenta limitar los productos ultraprocesados, según el informe Who Cares, Who Does? de Worldpanel by Numerator, que muestra cómo las preocupaciones por la salud ganan protagonismo entre los consumidores.
De hecho, la mitad de los españoles (51%) identifica el peso corporal como un problema relevante, seguido por el sueño (41%), el estrés (41%) y la ansiedad (38%), lo que refleja un creciente interés por la calidad de vida y la nutrición. Sin embargo, las prioridades varían según la edad: mientras los jóvenes se muestran más preocupados por el peso y el estrés, los consumidores de mayor edad centran su atención en la salud cardiovascular, el colesterol y la diabetes. Tal y como apuntan desde la consultora, “esta brecha generacional pone de manifiesto una visión más amplia y diversa de lo que significa estar sano en la actualidad”.