La Unión Europea ha lanzado un llamamiento urgente a la acción ante el agravamiento de la crisis ambiental global, marcada por el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación. Durante la VII Asamblea de la ONU para el Medio Ambiente (UNEA-7), celebrada en Nairobi se reclamaron decisiones firmes y coordinadas para evitar daños irreversibles en los ecosistemas, especialmente los más vulnerables.
Aunque la UE reconoce avances como el acuerdo sobre biodiversidad marina en aguas internacionales y las negociaciones para un tratado global contra la contaminación por plásticos, advierte de que el deterioro ambiental avanza más rápido que las políticas actuales.