La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) reclama que los compradores sean informados de que los huevos camperos han perdido de forma provisional esa condición, como consecuencia del confinamiento obligatorio de las gallinas ponedoras por la gripe aviar. Aunque la legislación comunitaria permite conservar el etiquetado habitual cuando existen restricciones sanitarias, la entidad considera que esta práctica vulnera el derecho del consumidor a recibir información clara y veraz, un principio básico de la seguridad alimentaria y de la transparencia comercial.