El Anuario Greenwashing 2025, elaborado por el colectivo Alerta Greenwashing, advierte de una transformación del lavado verde empresarial en un contexto marcado por el retroceso regulatorio en la Unión Europea, el auge del negacionismo climático y la crisis de la gobernanza global.
El informe señala que el greenwashing no ha desaparecido, sino que ha mutado: las empresas reducen el uso del término ESG y desplazan sus mensajes hacia narrativas corporativas, inversiones y marketing institucional, alejándose de compromisos ambientales verificables. Reúne aportaciones de expertos en comunicación, sostenibilidad, consumo y activismo, con estudios de caso en sectores como la moda, la energía o la aviación.