Medir la huella digital, el reto necesario de las emisiones invisibles

Fecha: 
12/01/2026

España es una de las economías más digitalizadas de la Unión Europea. Estas tecnologías tienen un impacto dual en las emisiones de CO2. Por un lado, contribuyen a aumentar la huella de carbono mediante el consumo de energía que requieren (con un crecimiento exponencial en el caso de la inteligencia artificial), y por el otro, ofrecen una solución climática, puesto que su eficiencia mitiga emisiones. Conseguir un balance neto positivo pasa por adoptar prácticas sostenibles.

De no ser así, se estima que la electricidad que estas requieren podría duplicarse en 2030. Hoy, el sector de las tecnologías de la información y la comunicación representa entre el 1,5% y el 3,9% de lo emitido por gases de efecto invernadero (GEI) y del 8% al 10% de la energía global demandada.

En apariencia, el porcentaje puede no imponer. Pero, según datos de la UE, todo suma (por ejemplo, la minería de criptomonedas ha aumentado su consumo energético en 34 veces desde 2015) o bien, resta: el teletrabajo puede reducir unos 712 kg de CO2 al año por persona, la transición de redes 4G a 5G mermar el derroche de energía en un 90% y cada punto de digitalización ganado en una economía es equiparable a 142,000 toneladas de dióxido de carbono.

Y en este dilema entre eficiencia y sostenibilidad los detalles importan y deben conocerse. De ahí el debate sobre si dar o no las gracias a ChatGPT, porque cada palabra cuenta. Cien vocablos igualan al consumo de 519 mililitros de agua y de 0,14 kilovatios hora (kWh); poco, comparado con el derivado del envío de vídeos e imágenes.

El impacto es innegable, sin embargo, los países no cuantifican aún las denominadas emisiones de alcance 3 (las generadas en la cadena de suministro, el uso de servicios digitales, en proveedores de conectividad y plataformas tecnológicas), por no ser ni fácil ni directo, aunque imprescindible. No obstante, algo se va moviendo, prueba de ello son la iniciativa Green Digital Action de la COP29, así como el estudio Medición de las emisiones y la huella climática de las TIC de la UIT y el Banco Mundial.

En España, el pasado 20 de noviembre, la Asociación Española de Economía Digital, Adigital, presentó el informe Digitalización sostenible: medición y gestión de emisiones de CO2 en la economía digital, como “propuesta oficial de esta industria en coincidencia con la celebración de la COP30”, en palabras de César Tello, su director. “Una vez más, hemos querido ser avanzadilla con un trabajo muy práctico que sirve como metodología común ante la existencia de tantas guías sectoriales”.

X

Sitio web en pruebas temporalmente