El anteproyecto de Ley de Consumo Sostenible, aprobado el pasado mes de julio por el Consejo de Ministros, supone el intento más ambicioso de los últimos años para reorientar el modelo de consumo en España hacia mayores estándares de durabilidad, transparencia e impacto ambiental reducido.
Se trata de una norma transversal que transpone las directivas de la Unión Europea (UE) 2024/825 y 2024/1799, centradas respectivamente en combatir las prácticas verdes engañosas y en promover el derecho a reparar. Su aprobación podría modificar de forma sustancial el modo en que los consumidores eligen productos, cómo los diseñan las empresas y cuáles son los incentivos económicos asociados a reparar en lugar de sustituir.