Son baratas y su consumo no para de crecer. Plantan cara a la competencia en los estantes del súper. Por eso, las marcas de toda la vida, las de fabricante, han declarado la guerra a las marcas blancas, las creadas por cada distribuidor (sus siglas, MDD). En medio de una crisis económica que aligera el carro de la compra, esta batalla ha saltado a las páginas de la prensa económica. ¿Son de fiar los productos genéricos?
Fuente: El Mundo