El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia clave en defensa de los consumidores al dejar claro que los intereses abusivos en un préstamo son nulos y, por tanto, no deben pagarse. La resolución consolida una línea jurisprudencial que afecta directamente a miles de contratos financieros, especialmente préstamos personales, créditos al consumo y tarjetas revolving, donde este tipo de intereses ha sido habitual durante años y ha sacado mucho dinero de los clientes.