Uno de los instrumentos al que recurren en ocasiones las personas consumidoras y usuarias para poder realizar las compras de cara a la celebración de las fiestas navideñas y de los regalos de estas fechas es la contratación de productos financieros, tales como préstamos personales y créditos al consumo.
Desde la Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía, se recuerda a las personas consumidoras y usuarias que la contratación de estos productos debe ser meditada, fruto de una reflexión sobre las consecuencias económicas que implica, a fin de evitar un sobreendeudamiento.
Los préstamos personales y créditos al consumo son productos bancarios que permiten la financiación de la adquisición de productos o servicios, como por ejemplo viajes, ordenadores, tratamientos dentales, coches o cursos. Su obtención es más fácil que un préstamo hipotecario, a costa de mayores intereses.