El 80% de la población española considera que debería prohibirse la publicidad de alimentos no saludables dirigidos a menores y el 91% opina que habría que prohibir la venta de bebidas energéticas para menores de 16, según un barómetro elaborado por la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (Aesan) y la patronal Aecoc. Así lo ha explicado este lunes el ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, que ha anunciado su intención de volver a dar la batalla en busca de una regulación del sector que la industria alimentaria —con el apoyo del Ministerio de Agricultura— consiguió parar en la anterior legislatura. “Es hora de que las administraciones actúen y es lo que vamos a hacer”, ha señalado. Otros países europeos como Portugal, Noruega, Reino Unido, Irlanda o Suecia ya restringen este tipo de mensajes publicitarios.