Desde el próximo 1 de julio, comprar online en esos grandes marketplaces orientales como Temu o Shein puede salir menos “barato”, pues se empezará a aplicar un recargo fijo de aduana de 3 euros en envíos de menos de 150 euros. Ese importe puede venir incluido en el precio o bien cobrarse en la entrega, pero indudablemente esta medida, con la que la UE busca reducir el fraude, mejorar los controles de seguridad y acabar con la competencia desleal con el comercio europeo, afectará directamente a los consumidores.