El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha asegurado este martes que el Gobierno va a "intervenir" para "proteger" a las familias de los efectos de la guerra en Oriente Medio, que ya ha encarecido la tarifa regulada de la luz y los carburantes, con subidas de 40,4 céntimos por litro, en el caso del diésel, y de 19,9 céntimos, en el caso de la gasolina, desde el pasado lunes 2 de marzo, según datos de Facua. En declaraciones a medios, el ministro de Consumo afirmó que el Ejecutivo y su departamento actuarán para defender a los consumidores "frente a posibles incrementos del coste de la vida, de la energía y también al agravamiento de la crisis de vivienda".