La Entidad Nacional de Acreditación (ENAC) ha puesto en marcha un nuevo esquema de acreditación dirigido a los verificadores que operan bajo el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM). Esta iniciativa responde a la normativa de la Unión Europea que busca evitar la "fuga de carbono", asegurando que los productos importados de fuera de la UE asuman un coste de emisiones de CO2 equivalente al que pagan los productores comunitarios. A partir de 2026, las empresas importadoras de sectores específicos como el acero, cemento o fertilizantes deberán contar con informes verificados por entidades acreditadas por ENAC para cumplir con sus obligaciones legales.
Con este paso, ENAC garantiza que los procesos de verificación de emisiones implícitas en las mercancías importadas se realicen con la competencia técnica y fiabilidad necesarias. El esquema no solo refuerza la transparencia del mercado, sino que también facilita la transición hacia una economía baja en carbono al proporcionar herramientas de control rigurosas. De este modo, los verificadores acreditados se convierten en figuras clave para que las empresas puedan declarar correctamente sus emisiones y adquirir los certificados correspondientes, evitando sanciones y asegurando una competencia justa en el marco del Pacto Verde Europeo.