Endesa ha reforzado su estrategia ambiental situando la protección de la biodiversidad como un eje central de su actividad, con el objetivo de garantizar una transición energética compatible con la conservación del entorno natural. A través de su Plan de Conservación de la Biodiversidad, la compañía se compromete a alcanzar la ausencia de pérdida neta de biodiversidad en todos sus nuevos proyectos antes de 2030, aplicando este enfoque de forma progresiva desde 2025.
En el ámbito de las redes eléctricas, Endesa trabaja en coordinación con las administraciones para adaptar tanto las nuevas infraestructuras como las ya existentes, priorizando las zonas de mayor sensibilidad ambiental. Entre las principales actuaciones destacan la instalación de balizas anticolisión, la modificación de apoyos eléctricos para evitar electrocuciones y el diseño de trazados que respeten los corredores de vuelo de las aves.