Los consumidores europeos apoyan una Europa "mas fuerte y autosuficiente" con "un liderazgo a la altura de su peso económico y moral". Reclaman que la UE invierta en tecnología, asegure sus propios suministros de alimentos y energía, y complete el Mercado Único y, aunque el 76% dice que preferiría comprar productos europeos, solo la mitad está dispuesta a pagar más por ello.