Las principales asociaciones industriales europeas han instado a reforzar el papel del biometano como elemento estratégico para afrontar los retos energéticos, económicos y climáticos de la Unión Europea. A través de una declaración conjunta, el sector subraya la necesidad de acelerar su despliegue como alternativa viable para reducir emisiones, mejorar la competitividad industrial y avanzar hacia una mayor autonomía energética, en un contexto marcado por elevados costes energéticos y presión regulatoria. Actualmente, Europa ya cuenta con una producción de 22 bcm de biogás y biometano, lo que evidencia su capacidad inmediata para contribuir a estos objetivos.
El biometano destaca por su rápida integración en las infraestructuras existentes y su contribución a la economía circular, con aplicaciones consolidadas en industrias intensivas y la generación de subproductos como digestato y CO₂ biogénico. No obstante, su desarrollo sigue limitado por barreras regulatorias y administrativas, por lo que el sector reclama medidas urgentes para facilitar su expansión, incluyendo incentivos, simplificación de procesos y una mayor coordinación europea. En este escenario, el biometano se posiciona como un vector clave para avanzar hacia un modelo energético más sostenible, resiliente y competitivo.