La Ley 1/2025 de 1 de abril, de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario ha entrado en vigor el día 3 de abril de 2026.Esta ley fue publicada en el BOE de fecha 2 de abril de 2025). El objetivo principal de esta norma es conseguir la reducción del volumen de desperdicio de alimentos por parte de todos los agentes de la cadena alimentaria. El cumplimiento de este objetivo obliga a los agentes intervinientes en la cadena alimentaria (restaurantes, bares y supermercados) a implementar un plan para disminuir las pérdidas, gestionar los recursos de forma más eficiente y fomentar la donación y redistribución de alimentos. Este plan debe prever la planificación de compras, ajustar la producción y gestión del stock a la demanda y fomentar la transformación de los productos no vendidos en nuevos. En los supuestos de alimentos sobrantes que no hayan podido ser consumidos se persigue que haya protocolos de donación o redistribución. La ley limita en este sentido la libre contratación al impedir que se incluyan en los contratos del sector clausulas que impidan la donación de alimentos.