El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha dado el primer paso para implantar la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) con la aprobación del borrador inicial de la ordenanza que regulará su funcionamiento. Esta medida, orientada a reducir la contaminación y las emisiones de CO₂, contempla restricciones progresivas al tráfico en el centro urbano. No obstante, su aplicación efectiva no se producirá hasta 2029, ya que se ha previsto un periodo de adaptación que incluye plazos para el registro de vehículos y la implantación de sanciones.
La iniciativa forma parte de un programa integral de movilidad sostenible financiado con fondos europeos, que incluye también la incorporación de guaguas eléctricas, infraestructuras de recarga y la mejora del espacio urbano. El documento será sometido a aprobación plenaria y posteriormente a exposición pública, incorporando aportaciones ciudadanas antes de su validación definitiva. El objetivo es avanzar hacia un modelo urbano más saludable, reduciendo emisiones, ruido y fomentando el transporte público.