La Dirección General de Consumo de la Junta de Andalucía, con motivo del Día Mundial de la Celiaquía, pone el foco en la necesidad de reforzar la protección de las personas con alergias e intolerancias alimentarias, subrayando su derecho a recibir información veraz, completa y accesible sobre los productos que consumen, tanto en el ámbito alimentario como en otros bienes y servicios.
La normativa europea vigente establece la obligación de informar sobre la presencia de sustancias que pueden provocar reacciones adversas, entre las que se encuentran, además del gluten (trigo, cebada, avena, centeno, panes, etc.), otros alérgenos habituales como los frutos secos, los lácteos y la lactosa, el huevo, el pescado, los crustáceos, la soja o el sésamo, entre otros. Esta información debe figurar de forma clara en el etiquetado de los alimentos, destacando los alérgenos dentro del listado de ingredientes o, en su defecto, mediante indicaciones específicas que adviertan de su presencia.