Bruselas libra una carrera contra el reloj. El Parlamento Europeo y el Consejo de la UE negocian hasta el próximo 15 de junio la reforma del reglamento CE261, la norma que protege a millones de viajeros aéreos en la Unión. El principal escollo: el umbral de retraso que da derecho a una indemnización de hasta 600 euros. Si no hay acuerdo, todo seguirá como en las últimas dos décadas.
El umbral de las tres horas, en el punto de mira
La normativa actual, vigente desde 2004, establece compensaciones de entre 250 y 600 euros cuando un vuelo aterriza con más de tres horas de retraso, se cancela sin preaviso o se deniega el embarque. Con el paso del tiempo, las aerolíneas han presionado para diluir ese derecho. El Consejo, que agrupa a los Estados miembros, plantea ahora elevar el umbral a 4 o incluso 5 horas, lo que reduciría drásticamente el número de pasajeros con derecho a indemnización.