En apenas unos meses, España afrontará un cambio relevante en el consumo de bebidas envasadas. A partir de noviembre de 2026 está previsto que comience a aplicarse un nuevo modelo adaptado a las directrices europeas, que modificará la forma en la que bares, restaurantes y supermercados venden, recogen y gestionan estos productos. El Gobierno de España ya ha anunciado la puesta en marcha de un sistema que transformará los hábitos de compra y consumo, y que obligará a los ciudadanos a adaptarse de forma progresiva a una nueva realidad en el uso, la devolución y el reciclaje de los envases.