El sector europeo del agua ha mostrado su preocupación por el resultado de la reciente votación en el Parlamento Europeo sobre la aplicación de la Directiva de Tratamiento de las Aguas Residuales Urbanas.
La asociación EurEau considera que la resolución introduce incertidumbre regulatoria y debilita el principio de quien contamina paga, al cuestionar medidas orientadas a reducir la presencia de microcontaminantes en las aguas residuales.