Diversas organizaciones europeas han solicitado a la Comisión Europea una actualización del Reglamento de Etiquetado Textil para adaptarlo a los cambios que está experimentando la industria en materia de economía circular, digitalización y nuevos materiales.
Entre las principales propuestas destaca la revisión de las normas sobre composición y tolerancias para reflejar mejor el contenido reciclado de los productos textiles, así como una transición progresiva hacia modelos de etiquetado digital que reduzcan complejidad y residuos asociados a las etiquetas físicas.