Desayunos y meriendas variados y equilibrados a base de fruta fresca, cereales integrales, lácteos sin azúcar añadido, aceite de oliva virgen y proteína, incluida la vegetal. Es el objetivo del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que va a incorporar por primera vez una regulación específica sobre la composición de estas dos comidas en los centros educativos, bien sea directamente en el centro o a través de empresas que presten ese servicio.
Así, quedarán excluidos aquellos alimentos que no cumplan con los criterios nutricionales por ración establecidos en el Real Decreto de Comedores Escolares Saludables y Sostenibles, es decir, los popularmente conocidos como ultraprocesados, caracterizados por un peor perfil nutricional como bollería, galletas, snacks salados, precocinados, postres y bebidas azucaradas o edulcoradas.