España afronta un inicio de campaña forestal especialmente complejo en 2026, con cerca de 40.000 hectáreas quemadas hasta finales de junio, una cifra que casi triplica la registrada en el mismo periodo del año anterior.
Aunque en los últimos días se aprecia cierta estabilización, el incremento del número de incendios y de grandes fuegos mantiene la preocupación entre administraciones y servicios de emergencia por el impacto sobre espacios naturales y ecosistemas estratégicos.
Entre los factores que explican esta evolución destacan las altas temperaturas, la acumulación de vegetación seca y las condiciones meteorológicas adversas, que favorecen una rápida propagación del fuego.