Comprar una ensalada, una paella o una bandeja de comida preparada en el supermercado, calentarla en el microondas del propio establecimiento y sentarse a comer allí mismo ya no es una rareza. Cada vez más cadenas de gran distribución alimentaria incorporan espacios con mesas, cubiertos o zonas de consumo inmediato. La hostelería lo observa con inquietud: denuncia que algunos supermercados actúan en la práctica como restaurantes, pero con licencias, convenios laborales y obligaciones distintas. De hecho, la patronal Hostelería de España ya ha expresado su malestar y reclama igualdad de condiciones ante estos espacios.