España y Portugal captaron 211,2 millones de euros en inversiones en tecnologías limpias durante el segundo trimestre de 2026, repartidos en ocho operaciones. Aunque la cifra es inferior a la del trimestre anterior, se mantiene por encima de la media de 2025 y confirma el atractivo de ambos países para el capital destinado a proyectos vinculados a la transición energética, especialmente en los ámbitos de la gestión ambiental y los nuevos materiales.
El informe de Cleantech for Iberia destaca que el principal desafío pasa ahora por convertir ese impulso inversor en proyectos industriales y de infraestructura. La organización subraya la importancia de acelerar la ejecución, reforzar las redes eléctricas y el almacenamiento energético de larga duración, así como mejorar el acceso a financiación y reducir las barreras regulatorias para consolidar el liderazgo de la península ibérica en la transición energética.