Mazazo de Europa a la carne de Brasil que importa Canarias. Los efectos en el mercado y las tiendas serán inmediatos. Los precios del solomillo y el pollo, por ejemplo, se pondrán por las nubes a partir de septiembre. Empresas como Alcampo y Makro ya han liquidado las existencias procedentes del gigante suramericano por el veto de Bruselas
Tal y como adelantó este periódico, el pollo y la carne brasileña dejarán de venderse en Canarias por imposición de la UE. El Gobierno autónomo estaba, hasta este martes, a la espera de que la Administración comunitaria indicara las pautas a seguir como consecuencia de un uso desmesurado de antibióticos y antimicrobianos que va en contra del ordenamiento europeo. El 70% del pollo consumido en las Islas procede de los mataderos brasileños, al igual que la carne de vacuno. Pero ha llegado la peor de las noticas. No habrá moratoria y la prohición entra en vigor el 2 de septiemrebre. Los operadores e importadores prevén un aumento de los precios en otras plazas de distribución cárnica. Los asaderos de pollos, por ejemplo, ya han mostrado su inquietud ante la fuerte dependencia de Brasil.
La suspensión de la Unión Europea se aplicará después de las vacaciones estivales, a partir del próximo 3 de septiembre. Todas las importaciones de carne y otros productos de origen animal procedentes de Brasil quedan bloqueadas. La decisión fue aprobada por el Comité Permanente para Plantas, Animales, Alimentos y Piensos de la Comisión Europea, que ha actualizado la lista de países autorizados a exportar este tipo de productos al mercado comunitario.
La medida llega semanas después de la entrada en vigor del acuerdo comercial entre la UE y Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Desde la industria cárnica española, el director general de la patronal Asociación Nacional de Industrias de la Carne de España (Anice), Giuseppe Aloisio, considera que el veto demuestra que las cláusulas regulatorias del acuerdo «parece que empezarán a funcionar». Aloisio señaló, a diversos medios de comunicación, que este tipo de controles era una de las principales demandas del sector ganadero europeo, especialmente del vacuno, ante la competencia que representa Brasil. También advirtió de que la decisión impactará sobre el acuerdo comercial con Mercosur.
Desde otra de las patronales, como la Asociación Española de Productores de Vacuno de Carne (Asoprovac), valoraron positivamente la decisión comunitaria y afirman que Bruselas reconoce finalmente las advertencias que la organización llevaba años realizando sobre las garantías sanitarias de la carne brasileña. Según la entidad, además de las nuevas normas sobre resistencia a los antimicrobianos o antibióticos, la decisión europea estaría relacionada con anteriores auditorías comunitarias que detectaron deficiencias en los controles brasileños sobre sustancias prohibidas en la UE, como el estradiol.
La organización también expresa sus dudas sobre el plazo concedido hasta septiembre para aplicar la suspensión. Fuentes de Asoprovac consideran que existe el riesgo de que Brasil aproveche estos meses para incrementar exportaciones antes de que entre en vigor el veto, en lugar de acometer las reformas exigidas por el mercado europeo.
Por otro lado, el Gobierno brasileño presidido por Lula da Silva y las principales organizaciones del sector cárnico del país han reaccionado con “sorpresa” ante la medida y estarían ya trabajando para tratar de revertirla antes de su entrada en vigor. Según datos oficiales, las exportaciones brasileñas de carne, pollo, huevos y otros productos de origen animal hacia la UE alcanzan unos 1.800 millones de euros anuales.
El Ejecutivo brasileño asegura que adoptará «todas las medidas necesarias» para garantizar la continuidad del comercio con la UE.
Según fuentes empresariales, la exclusión de Brasil del mercado cárnico de la UE reduciría la oferta de carne de vacuno y aves de corral en la UE, elevaría los precios, especialmente los de la pechuga de pollo y los cortes de carne de vacuno de primera calidad, y obligaría a Brasil a redirigir sus exportaciones hacia mercados mundiales ya competitivos».
Brasil es un proveedor clave para la UE, ya que representa aproximadamente el 25% de las importaciones de pollo y el 25% de las importaciones de carne de vacuno, lo que significa que cualquier interrupción sería significativa.
Ante este panorama, los expertos señalan que «la UE aumentaría el abastecimiento de proveedores alternativos –muy probablemente Argentina, Uruguay y Australia para la carne de vacuno, y Ucrania, Tailandia y China para las aves de corral–», aunque matizan que es «poco probable que estas fuentes compensen por completo los volúmenes que faltan procedentes de Brasil».
Además, la suspensión de las importaciones de carne de vacuno de la UE procedentes de Brasil intensificaría aún más la presión sobre las exportaciones brasileñas, que ya se prevé que se enfrenten a dificultades en la segunda mitad de 2026 debido a las restricciones arancelarias impuestas por China.
Por todo ello, Brasil intentará vender mayores volúmenes en el Reino Unido, México, Oriente Medio y algunos mercados asiáticos, pero con importantes concesiones de precio.