A dos días de que se produzca el histórico eclipse solar total del 12 de agosto casi todo el mundo se sabe de memoria cuáles son las características imprescindibles que deben tener las gafas homologadas para verlo con seguridad: ISO 12312-2:2015 y marcado CE. Sin embargo, entre los modelos que se han comercializado en puntos de venta de comunidades como Madrid y que a priori cumplen esos estándares hay algunos que conllevan riesgo de lesiones oculares.
La advertencia procede del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, después de que gobiernos de diferentes autonomías –la Comunidad de Madrid, Galicia, Aragón, La Rioja y Castilla y León– notificasen posibles riesgos para los usuarios que empleen dichos modelos.
En la web del ministerio se detalla que en esos seis modelos de gafas de eclipse solar existe un riesgo asociado al filtro que utilizan, porque al ser excesivamente oscuro «el usuario solo ve oscuridad total y no consigue localizar el disco solar. Como reacción previsible, y estando de cara al sol, el usuario se desliza las gafas hacia la frente, las ladea o se las retira un instante para encuadrar la posición del sol con la intención de volvérselas a colocar inmediatamente».
Es en ese momento, por breve que sea, en el que los ojos quedan expuestos a la radiación solar directa (radiación visible e infrarroja/ultravioleta) y se produce una lesión química o térmica en las células foveales de la retina.
¿Cuáles son los modelos de gafas de eclipse peligrosos?
En respuesta a ello, las medidas que se han adoptado son la prohibición e inmovilización de su comercialización, la retirada del mercado y la recuperación del producto de manos de los consumidores.