La Unión Europea refuerza la economía circular en la automoción con nuevas obligaciones para el diseño, fabricación y tratamiento de los vehículos al final de su vida útil. Desde 2032, los vehículos nuevos deberán incorporar un 15 % de plástico reciclado, porcentaje que subirá al 25 % en 2036.
La normativa exige además facilitar el desmontaje y reciclaje de los vehículos, mejorar su trazabilidad y ampliar la responsabilidad de los fabricantes sobre su recogida y tratamiento. También se prevén objetivos para el uso de acero y aluminio reciclados y medidas para recuperar materias primas críticas como aluminio, cobre y tierras raras.