Un estudio publicado en la revista Joule señala que las aguas residuales y otros recursos hídricos no convencionales podrían convertirse en una fuente complementaria de materias primas críticas para las tecnologías de energía limpia.
La investigación identifica concentraciones relevantes de materiales como magnesio, litio, uranio, titanio, flúor y silicio, cuya recuperación contribuiría a diversificar el suministro y reducir la presión sobre la minería.
Por tanto, esta publicación plantea una vía de economía circular basada en la valorización de corrientes residuales, aunque destaca la necesidad de mejorar las tecnologías capaces de recuperar varios elementos simultáneamente.