La provincia tinerfeña es la cuarta del país donde más esfuerzo deben realizar los hogares para costear la renta mensual de la casa, solo por detrás de Málaga, Baleares y Valencia
Si conseguir una vivienda en alquiler en Canarias es casi imposible para una familia con ingresos medios o bajos, poder pagarla mes a mes va camino de convertirse en incompatible con hacer frente al resto de los gastos básicos de un hogar. La escasez de oferta y la enorme necesidad que existe hace que los precios y las exigencias se disparen.
Los últimos datos recabados por el portal inmobiliario Idealista revelan que pagar el alquiler de la casa se lleva por delante el 37% del presupuesto de las familias de la provincia tinerfeñas, cifra muy superior al 30% que se considera como límite razonable para destinar a este gasto básico. Si se tiene en cuenta solo la capital de la Isla, esta tasa de esfuerzo baja hasta el 31%, por lo se evidencia el tirón de los precios de las zonas turísticas sobre el conjunto. La provincia de Las Palmas registra un porcentaje más moderado, con el 32% del presupuesto familiar destinado, de media, a este fin, mientras que la media española se eleva al 39%.
Con estos datos, la provincia tinerfeña se sitúa como la cuarta del país donde las familias tienen que destinar más ingresos al pago del alquiler, por detrás de Málaga, donde los hogares padecen un desorbitado 58%; Baleares, el 48% y Valencia (38%). Alicante comparte el 37% con Santa Cruz de Tenerife.
El precio del metro cuadrado en la provincia se eleva a 15,6 euros, un nuevo máximo, que supone que alquilar una vivienda de tan solo 60 metros cuadrados viene costando una media de 936 euros al mes, sin contar fianzas ni gastos como luz, agua o comunidad, que suelen sumarse aparte de la mensualidad.
Si hablamos de compra, el esfuerzo que deben realizar las familias es prácticamente el mismo, el 36%, muy por encima del dato que aporta Idealista para Las Palmas, el 27% del presupuesto neto de los hogares. La media nacional se sitúa en el 29% de los ingresos.
Con los precios en niveles máximos y un encarecimiento que parece no tener techo, el pago de la vivienda, que es el gasto de mayor cuantía al que deben hacer frente las familias, va arañando euros al presupuesto hasta el punto de que hay muchos hogares que se ven obligados a quitar de otros conceptos básicos para atender la renta de la casa.
El dinero que las familias destinan de media a la vivienda, en torno a 10.000 euros al año, según el INE, ha crecido el 50% en los últimos diez años, la misma medida que lo han hecho los alimentos. Este incremento ha llevado a su vez a las familias a prescindir de determinados productos o, al menos, a reducir su consumo.
Recortes en productos de alimentación
Según las conclusiones del III Estudio sobre Conductas sostenibles de la población española realizado por Triodos Bank, el 65,1% de los canarios ha recortado el consumo de algún producto de la cesta de la compra, el mayor porcentaje del país que, de media se sitúa en el 52,5%.
En este caso, las causas se vinculan a la subida general de los precios en un contexto marcado por el repunte de la inflación, que alcanzó el 3,4% en julio en las Islas. Entre las personas que han modificado su cesta de la compra por el encarecimiento de los alimentos, el 55,2% afirma haber reducido el consumo de pescado y el 50,2% el de carne, cifras que superan el 39,3% registrado en los productos no esenciales. El recorte en los hogares también alcanza a otros alimentos básicos de consumo diario como la fruta (24,7%), los huevos (21,7%), la verdura (14,6%) y la leche (10,1%).