Navarra actualiza la normativa sobre residuos sanitarios con un nuevo decreto que amplía de tres a cinco las categorías y refuerza las exigencias de separación, almacenamiento, transporte y tratamiento.
La regulación busca mejorar la protección de la salud pública y el medio ambiente, especialmente ante residuos infecciosos, medicamentos peligrosos y productos químicos. En 2022 se generaron 2.203 toneladas, de las que el 24% fueron peligrosas.
El nuevo marco incorpora medidas de trazabilidad desde el origen y aplica la jerarquía de residuos, priorizando la prevención, reutilización, reciclaje y valorización cuando sea posible.