Dónde reciclar las pilas del mando de la televisión o las del ratón del ordenador siempre ha sido objeto de dudas en los hogares y es que ante el desconocimiento, buena parte de la población opta por tirarlos en la basura orgánica (contenedor gris), lo que al mezclarse con otros residuos puede causar un cortocircuito y por lo tanto, provocar un incendio en las plantas de reciclaje si las baterías depositadas son de materiales como el litio.
Es por ello que las compañías dedicadas a la gestión de residuos de pilas y acumuladores eléctricos están haciendo un esfuerzo por ampliar el conocimiento de la población sobre su reciclaje y su capacidad para hacer un mejor uso de sus materiales.
Ecolec, una organización sin ánimo de lucro dedicada a dar respuesta a las obligaciones ambientales de los fabricantes e importadores de pilas, acumuladores y baterías, gestionó el año pasado en Canarias un total de 28.061 kilos de estos residuos, lo que supone un incremento del 68,8 % respecto a 2024, cuando se recogieron 16.624 kilos.
En la actualidad, se recogen el 50%de pilas que se venden a nivel nacional. «Todavía queda mucho margen de crecimiento»
El director general de Ecolec Baterías, Luis Moreno, destaca que «estos resultados reflejan la creciente implicación de los canarios, las administraciones públicas y los productores en la correcta gestión de las pilas y baterías al final de su vida útil» ya que cada vez son más las personas que comprenden la importancia de depositarlas en los puntos de recogida habilitados para garantizar su adecuado reciclaje.
Asimismo, Moreno subraya que «el incremento registrado demuestra que la recogida selectiva de pilas y baterías sigue avanzando» en el archipiélago. Cada pila reciclada contribuye a recuperar materias primas críticas, reducir la extracción de recursos naturales y avanzar hacia un modelo de Economía Circular más eficiente y sostenible.
Esto es posible gracias a la colocación de más contenedores, acuerdos con los municipios, puntos de recogida en los supermercados y en puntos limpios. «Básicamente se han habilitado más zonas para el reciclaje y por lo tanto, en este caso, los canarios han respondido. Cuánto menos tenga que pensar y buscar y más fácil sea el acceso, más se colabora», declara Moreno.
Proceso de reciclaje
Una vez el usuario deposita en el contenedor correcto estas pilas y baterías, empieza la parte complicada del proceso, que es dividir según su tipología ya que vienen mezcladas pilas alcalinas, de litio, etc...
Tras ese proceso de separación, cada tipo de pila se traslada a una planta de reciclaje de baterías, pudiendo ser en Málaga o Bilbao, los dos únicos centros que existen ahora mismo en España.
Estos dos centros no tienen la capacidad para reciclar todo tipo de materiales por lo que las restantes se envían a países como Alemania o Francia para poder ser recicladas correctamente, comenta Moreno.
De las baterías se extraen materiales como aluminio, zinc o acero y después de los componentes que genera la reacción química que da la electricidad de una pila o de una batería, se trituran en lo que se conoce como una 'black mass', que luego se depura y de la que se pueden extraer el litio, el manganeso, entre otros minerales. Aproximadamente el 70% de una pila o batería acaba siendo reutilizado, mientras que el 30% restante se aprovecha de forma secundaria.
Moreno indica que este proceso, de cierta complejidad, se realiza en una segunda fase y no se le pide al consumidor principalmente para facilitar su labor. «Es difícil que el consumidor se tome el tiempo y consiga hacer bien esa separación», concluye.