Tenerife ha acogido en Abades una experiencia de restauración marina con la plantación de plántulas de Cymodocea nodosa cultivadas en laboratorio a partir de semillas recogidas de forma responsable. La iniciativa busca recuperar zonas degradadas de sebadal, ecosistemas esenciales para la biodiversidad marina, la captura de carbono y la estabilidad de los fondos arenosos.
El proyecto contempla un seguimiento de al menos tres años para evaluar la eficacia de la metodología y plantea impulsar una red de viveros en Canarias que permita reforzar praderas marinas en regresión. Este proyecto subraya también la necesidad de reducir las presiones sobre el litoral y mejorar la conservación de estos valiosos ecosistemas.